En esta foto se ve clarito el problema:

Los tornillos llevan forma de husillo en la punta y sirven de guía al árbol de levas cuando se produce el alzado de las válvulas que es el responsable del incremento de potencia en el T-Sport a partir de las 6.800rpm.
Esos husillos van mecanizados con una tolerancia muy pequeña para que queden perfectamente ajustados en los orificios por los que se deslizan.
Al producirse el alzado de vávulas los tornillos suben y bajan a toda hostia al ritmo de las revoluciones del motor y se van desgastando con la friccción.
Al irse desgastando los tornillos, se crea una holgura entre los husillos y las guías, y por culpa de esa holgura se "escapa" la potencia del coche y la patada del T-Sport se va perdiendo poco a poco.
En casos extremos, los tornillos llegan a partirse y los fragmentos caen en el interior del motor produciéndose unas averías terribles.